Los Nudos de Tabarly

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Técnica marinera  ·  Cabuyería

Los Nudos de Tabarly

La filosofía práctica del navegante que cambió la vela oceánica

✍️ Por Reinaldo Romero | 📅 3 Abril 2026 | 🕒 Lectura: 15–18 min
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Artículo complementario recomendado

Este artículo es la continuación de El arte del nudo: la filosofía de Ashley, donde se desarrollan los principios teóricos de la cabuyería que aquí se aplican desde la perspectiva práctica de Tabarly. Durante la lectura se harán referencias a Ashley y se establecerán comparaciones entre ambos autores. Si aún no lo has leído, te recomendamos comenzar por ahí.

→ Leer El arte del nudo ↗

El hombre y el mar

Hay navegantes que enseñan desde un aula. Éric Tabarly enseñaba desde la caña del timón.

Nacido en Nantes en 1931, oficial de la Marina Nacional francesa, Tabarly se convirtió en el navegante a vela más influyente de su generación no por sus palabras, sino por sus victorias. En 1964, a bordo del Pen Duick II, ganó la OSTAR (Observer Single-handed Trans-Atlantic Race) Plymouth–Newport con una ventaja que dejó atónita a la flota profesional británica. Repitió la hazaña en la misma regata de 1976, a bordo del Pen Duick VI. Entre ambas victorias, desarrolló una serie de embarcaciones que redefinieron el diseño naval de competición.

Pero lo que distingue a Tabarly de otros campeones no es el palmarés — es la manera en que entendía el oficio. Para él, navegar bien era, antes que nada, conocer el barco con las manos. Cada cabo, cada nudo, cada costura de vela formaba parte de un saber que no podía delegarse. Un tripulante que no supiera resolver solo un problema técnico en alta mar era, en su criterio, una carga para el barco.

Murió en 1998, el 13 de junio, en el mar de Irlanda (frente a las costas de Gales), tras caer por la borda del Pen Duick durante una travesía nocturna rumbo a Escocia. Tenía 66 años.

Guide de Manœuvre, de Éric Tabarly. Portada de la edición Gallimard.
Guide de Manœuvre, de Éric Tabarly. Prefacio e ilustraciones de Titouan Lamazou. Éditions Voiles/Gallimard, París, 2017 (3.ª edición). Traducido al español como Manual de Maniobra por Ediciones Cartamar, La Coruña, 2020.

El libro y su origen

El Guide de manœuvre no nació en un escritorio. Nació en navegación.

Corría 1977. Tabarly llevaba tiempo trabajando en un manual práctico de maniobra cuando invitó al joven Titouan Lamazou —veintidós años, dibujante, sin experiencia oceánica— a embarcar en el Pen Duick VI con destino a las Marquesas. La propuesta era simple: ilustrar el libro durante la travesía.

Lo que siguió fue uno de los procesos editoriales más singulares de la literatura náutica. Lamazou hacía bocetos de cubierta —maniobras reales, marineros reales, nudos ejecutados bajo tensión real— y se los mostraba a Tabarly, que los corregía minuciosamente durante horas sobre la mesa de cartas. No se trataba de ilustrar conceptos abstractos; se trataba de documentar lo que ocurría exactamente en esa cubierta, en ese momento, con ese viento.

El resultado fue un libro que huele a salitre. Las ilustraciones de Lamazou no son diagramas — son escenas. Y el texto de Tabarly no es teoría — es memoria de navegación destilada en instrucción.

«He intentado ser lo menos teórico posible, a fin de presentar una obra esencialmente práctica.»

— Éric Tabarly, Prefacio del Manual de Maniobra

Esa frase es el programa completo del libro, y también la clave para leer su capítulo sobre nudos.

Ilustración de Titouan Lamazou para el capítulo Los nudos y ayustes más usuales.
Ilustración de Titouan Lamazou para el capítulo «Los nudos y ayustes más usuales», Manual de Maniobra de Éric Tabarly. © Éditions Gallimard Loisirs, 2017. Edición española: Ediciones Cartamar, 2020.

La tesis de Tabarly

El capítulo de nudos del Manual de maniobra comienza con una advertencia que va a contracorriente de cualquier manual de cabuyería convencional.

Tabarly no propone aprender muchos nudos. Propone aprender pocos — y dominarlos sin margen de error. Su posición es directa: para maniobrar correctamente no hace falta imponerse el aprendizaje de los múltiples y complejos nudos descritos en los manuales de cabuyería, que al instante desalientan al principiante. En realidad, basta con conocer cuatro. Pero hay que saber hacerlos a la perfección.

«Mucha gente presume de saber navegar a vela y se encuentra en apuros cuando han de realizar un amarre.»

— Éric Tabarly

Para ilustrar el costo de no hacerlo, Tabarly narra una llegada al Puerto de San Sebastián a bordo de un yate francés. Un tripulante experimentado —alguien que llevaba navegando muchos años— desembarca con el chicote del cabo y no es capaz de amarrarlo a la anilla. Tiene que ayudarle un español. El muelle estaba lleno de gente. Tabarly no olvida la escena.

La anécdota no tiene moraleja explícita. No la necesita. La lección está en el silencio que viene después: un marinero que no sabe hacer un as de guía en el momento en que se necesita no es un marinero.

👉 Conexión con Ashley

Tabarly y Ashley llegan al mismo punto desde direcciones distintas. Ashley lo dice desde la teoría: un nudo está correctamente ejecutado o no lo está, no hay término medio. Tabarly lo dice desde la cubierta: el nudo que falla en puerto puede matar en alta mar. Mismo principio, dos voces, ochenta años de distancia.

Los cuatro nudos esenciales

① As de guía

Es el primero que nombra Tabarly, y el que más espacio ocupa en su texto. Lo define con precisión funcional: sirve para hacer una gaza en el extremo de una amarra que se va a encapillar a un noray, para atar las escotas del foque, para hacer un nudo corredizo, para cien ocasiones más. Sus ventajas son dos: seguridad y facilidad para deshacerlo, incluso tras fuertes tensiones.

Pero agrega una condición que marca la diferencia entre el marinero y el aprendiz: es necesario haberlo azocado convenientemente. Un as de guía sin azocar puede resbalar antes de que la carga lo termine de asentar. Este detalle, que muchos omiten, es exactamente el principio del nip que Ashley describía desde la mecánica: la presión interna que genera la fricción. Tabarly llega al mismo lugar desde la experiencia.

As de guía correctamente vestido y azocado.
As de guía correctamente vestido y azocado, encapillado a un noray. Gaza firme, segura bajo carga y fácil de liberar tras la maniobra.

② Vuelta de escota

La presenta como la herramienta para unir dos cabos — y aprovecha para despachar el nudo llano en una sola frase: debería estar totalmente prohibido a bordo. Si los dos cabos no tienen igual mena, el nudo llano resbala. Si está muy azocado, ya no se puede deshacer. La vuelta de escota resuelve ambos problemas.

La economía de ese argumento es característica de Tabarly: no explica por qué el nudo llano falla mecánicamente. Solo dice que no sirve y que no hay que emplearlo nunca. El navegante que confía en él aprenderá la lección de otra manera.

⚠️ Tabarly sobre el nudo llano

«El nudo llano debería estar totalmente prohibido a bordo de un barco. No hay que emplearlo nunca.» Ashley llega a la misma conclusión desde la mecánica: bajo carga asimétrica o con cabos de distinta mena, puede volcar y soltarse sin aviso.

Vuelta de escota — dos cabos de distinta mena
Vuelta de escota correctamente ejecutada. El cabo más grueso forma el seno; el más delgado realiza la vuelta.

③ Medio cote y cote escurridizo

Tabarly los trata juntos como herramientas fundamentales del amarre cotidiano. Recomienda preferir siempre el medio cote doble —dos vueltas en el mismo sentido— al cote simple, ya que ofrece mayor seguridad y fiabilidad en el uso habitual.

Cuando se necesita soltarlo con rapidez, el cote escurridizo es la mejor opción: se hace el primer cote de forma normal (pasando el chicote) y el segundo pasando un seno (bucle). De esta forma, basta con tirar firmemente del chicote para que el nudo se deshaga fácilmente, incluso bajo tensión.

Esta facilidad puede marcar la diferencia entre un atraque limpio y un problema innecesario en un muelle concurrido o en maniobras con prisa.

Medio cote doble
Medio cote doble: Las dos vueltas deben ir siempre en el mismo sentido. Tabarly lo recomienda como la forma más segura y fiable para amarres habituales.

④ Ballestrinque

Dos medios cotes ejecutados sobre un objeto rígido en lugar de sobre el propio cabo. En su manual, Tabarly se limita a mostrarlo mediante un bosquejo de Lamazou en su contexto natural: amarrar defensas, asegurar un cabo a una bita o a cualquier punto fijo del barco. No lo teoriza — lo sitúa. Es el nudo que el marinero ejecuta sin pensar, porque lo ha hecho mil veces: en puerto y en navegación, de día y de noche.

Ballestrinque en uso a bordo, amarrando defensas en veleros Lancet, Albatros y Mare Nostrum
Acuarela didáctica del ballestrinque en su contexto natural de uso a bordo, siguiendo la tradición de los manuales clásicos de maniobra. Más que explicar el nudo, busca capturar su esencia: simple, directo y propio de la maniobra cotidiana; muestra sus tres etapas de ejecución.

El nudo de abozar

Cuando la maniobra realmente lo exige

Si los cuatro nudos anteriores forman la base que todo navegante debe dominar, el nudo de abozar pertenece a otra categoría. Tabarly lo deja para el final porque solo cobra verdadero sentido cuando la maniobra lo exige de verdad: un cabo bajo tensión real, una situación concreta y la comprensión clara de por qué se necesita.

La situación típica es la siguiente: dos amarras firmes sobre la misma cornamusa o bita. Se quiere soltar la de abajo, pero la de arriba está trabajando con fuerte tensión. No se puede largar directamente con la mano. Ahí entra en juego el nudo de abozar.

Con una boza —un cabo corto y flexible— se dan dos vueltas alrededor del cabo en tensión, en la dirección del punto fijo. Luego se regresa en espiral en sentido contrario durante unos cincuenta centímetros y se remata con dos medios cotes. De esta forma, la boza toma progresivamente la carga y permite amollar el cabo principal con total control.

Tabarly describe este nudo desde su experiencia a bordo del Pen Duick VI, donde utilizaba un cabo de tergal de 24 mm al que había sacado el alma para conseguir la flexibilidad necesaria. No es un detalle menor: el buen abozar requiere un cabo específicamente preparado.

📌 El nudo que poca gente sabe hacer

Tabarly no lo presenta como algo excepcional, sino como una herramienta indispensable para quien navega de verdad. Quien sabe abozar correctamente tiene una solución para situaciones que para otros serían un problema sin salida.

Acuarela didáctica del nudo de abozar, que muestra sus tres etapas de ejecución a bordo.
Acuarela didáctica del nudo de abozar, que muestra sus tres etapas de ejecución a bordo.
Nudo de abozar ejecutado en navegación real a bordo del Mare Nostrum, bahía de Valparaíso.
Nudo de abozar ejecutado en navegación a bordo del Mare Nostrum, bahía de Valparaíso.

Más allá del nudo: el oficio completo

Tabarly cierra el capítulo con una afirmación que amplía el horizonte más allá de los nudos: nadie puede considerarse marino si no sabe realizar algunos trabajos de velería y ayuste.

Las costuras de las velas se deterioran con el uso y la sal; hay que saber coserlas cuando se rompen. Un desgarro sin reparar a tiempo puede dejar un barco sin velas en condiciones de izar. Y una jarcia de labor en buen estado exige conocer los distintos tipos de costuras en cabos y cables.

Esta idea —que el dominio de la cabuyería es solo el umbral de un oficio más amplio— abre una dimensión que merece atención propia. La velería, los empalmes, las costuras marineras: técnicas que en la era de los materiales sintéticos parecen obsoletas, pero que en navegación de altura siguen siendo, como en tiempos de Tabarly, una competencia de supervivencia.

→ Próximo artículo

Velería y ayustes: las costuras marineras que Tabarly consideraba indispensables para cualquier navegante de altura. Tabarly ya dejó las instrucciones.

Dos visiones, una disciplina

📌 Ashley y Tabarly: el mismo nudo, dos miradas

Clifford W. Ashley

Observador sistemático · 40 años de registro · 3.900 nudos catalogados

Su pregunta: ¿por qué funciona?

Éric Tabarly

Navegante de altamar · Cuatro nudos elegidos por criterio operacional

Su pregunta: ¿para qué sirve?

Leer a Tabarly después de Ashley no es repetir lo mismo con otra voz. Es completar una imagen que ninguno de los dos termina solo. Ashley da el fundamento; Tabarly da el criterio. Uno explica la mecánica del nip; el otro muestra qué ocurre cuando no está bien asentado, en un muelle de San Sebastián, delante de todo el mundo.

El navegante que ha leído a ambos no solo sabe hacer nudos. Sabe por qué los hace así.

The Ashley Book of Knots (1944) y Manual de Maniobra (1978/2020), las dos obras de referencia de la serie de artículos sobre cabuyería del CICDEN–CNDN.
The Ashley Book of Knots (1944) y Manual de Maniobra (1978/2020). Las dos obras de referencia de la serie de artículos sobre cabuyería del CICDEN–CNDN.

🎧 Escucha este artículo

En 1977, a bordo del Pen Duick VI en Polinesia, mientras Tabarly ultimaba su Manual de Maniobra, la radio seguía siendo el principal vínculo de los navegantes con el mundo exterior. En ese mismo espíritu práctico y directo, este podcast recorre los principios que acabas de leer: la tesis de los cuatro nudos que todo navegante debe dominar a la perfección, el nudo de abozar —que solo se utiliza cuando la maniobra realmente lo exige— y la visión de un hombre que entendía el mar con las manos. Ideal para escuchar camino al club o de regreso a casa.

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PEN DUICK
FM · SW
CICDEN

Los nudos de Éric Tabarly

La filosofía práctica del navegante · 1977

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Glosario Náutico

Definiciones operativas de los términos usados en este artículo.

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Abozar
Acción de sujetar temporalmente un cabo que está bajo fuerte tensión utilizando una boza, para poder largarlo o transferir su carga de forma controlada. Se emplea cuando no es posible amollar directamente el cabo con las manos.
As de guía
Nudo que permite formar una gaza fija y segura en el extremo de un cabo. Es uno de los nudos más versátiles a bordo: sirve para encapillar a un noray, amarrar escotas, hacer gazas de emergencia, etc. Tabarly destaca su seguridad bajo carga y su facilidad para deshacerse una vez azocado correctamente.
Azocar
Acción de apretar y asentar firmemente un nudo para que quede bien compacto y sin holguras. Un nudo bien azocado resiste mejor la carga y evita que se deslice o se deforme.
Ballestrinque
Nudo formado por dos medios cotes realizados sobre un objeto rígido (bita, cornamusa, barandilla, etc.) en lugar de sobre el propio cabo. Se utiliza principalmente para fijar cabos de forma rápida, como al amarrar defensas o asegurar un cabo a un punto fijo.
Bita
Pieza de amarre fija, generalmente metálica, con dos cuernos o postes verticales, situada en cubierta o en el muelle. Sirve para hacer firmes los cabos de amarre dando varias vueltas.
Boza
Cabo auxiliar, generalmente corto y flexible, que se utiliza para abozar un cabo bajo tensión. Tabarly menciona el uso de un cabo de tergal al que se le había sacado el alma para conseguir mayor flexibilidad.
Cabo
Nombre genérico que recibe cualquier cuerda o línea utilizada a bordo, independientemente de su material, grosor o función.
Cabuyería
Arte y técnica del manejo, conocimiento y trabajo de los cabos a bordo: nudos, gazas, empalmes, costuras y ayustes. En el contexto de Tabarly, es una competencia práctica esencial, no solo teórica.
Chicote
Extremo libre de un cabo (la parte que se maneja para hacer nudos, dar vueltas o pasar por un punto). Se opone al firme (la parte que soporta la carga principal).
Cornamusa
Pieza de amarre fija, generalmente con forma de cuerno o gancho doble, utilizada para hacer firmes cabos dando vueltas. Es más pequeña y ligera que una bita.
Defensa
Elemento protector (generalmente cilíndrico o esférico) que se coloca entre el casco del barco y el muelle o entre dos barcos para evitar daños por roce o impacto durante el atraque o fondeo.
Encapillar
Acción de pasar una gaza por encima de un punto fijo (noray, bita, cornamusa, perno, etc.) para afirmarla.
Escota
Cabo que controla el ángulo y la tensión de una vela (mayor o foque). Sirve para cazar o amollar la vela según el viento.
Firme
Parte de un cabo que soporta la carga principal o que queda fija durante la ejecución de un nudo. Se opone al chicote.
Gaza
Bucle o lazo formado en un cabo. Puede ser fija (como en el as de guía) o corrediza, según su función.
Mena
Grosor o diámetro de un cabo. Es un término tradicional muy usado en náutica para indicar el tamaño relativo de los cabos.
Nip
Punto crítico dentro de un nudo donde un cabo aprieta fuertemente contra otro al entrar en carga, generando fricción que bloquea el deslizamiento. Concepto clave tanto en Ashley como en la práctica de Tabarly.
Noray
Pieza de amarre fija en el muelle o en tierra, generalmente de forma cilíndrica o con cuernos, a la que se encapillan las gazas de las amarras del barco.
Nudo
Forma de entrelazar uno o varios cabos consigo mismos o entre sí para crear una unión, una sujeción o una gaza. En el contexto de Tabarly, no se trata solo de saber hacerlos, sino de ejecutarlos correctamente bajo condiciones reales de navegación.
Nudo llano
Nudo formado por dos vueltas cruzadas en sentidos opuestos. Tabarly lo considera inseguro y recomienda prohibirlo a bordo, especialmente cuando se unen cabos de distinta mena o bajo carga variable.
Seno
Bucle o curva que se forma en un cabo al doblarlo sobre sí mismo. Se utiliza en muchos nudos (como el cote escurridizo o la vuelta de escota).
Vuelta de escota
Nudo utilizado para unir dos cabos, especialmente cuando tienen distinta mena. Se forma haciendo un seno con el cabo más grueso y pasando el cabo más fino por dentro y alrededor.
Este glosario busca homogeneizar criterios y lenguaje técnico dentro del Club.

Tarjetas de Estudio

Tabarly · CICDEN - CNDN

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Regla Marinera
No es necesario saber muchos nudos,
pero los pocos que uses debes hacerlos perfectamente.
En maniobra real no existe el “casi bien”:
o el nudo funciona, o se transforma en un riesgo.
Síntesis editorial basada en la filosofía de Éric Tabarly

Bibliografía

Bibliografía · Obra de referencia
Manual de Maniobra
Guide de manœuvre
Autor: Éric Tabarly
Ilustraciones y prólogo: Titouan Lamazou
Publicación original: Éditions du Pen Duick, 1978
Edición actual: Éditions Gallimard Loisirs, París, 2017 (3.ª ed.)
Edición en español: Ediciones Cartamar, La Coruña, 2020 · ISBN 978-84-121439-2-8
Traducción: Françoise Pijollet
Obra complementaria — Ashley, C. W. The Ashley Book of Knots. Con enmiendas de Geoffrey Budworth, International Guild of Knot Tyers. Faber and Faber Limited, Londres y Boston. (Obra original publicada en 1944.) → Ver artículo: El arte del nudo ↗

Centro de Instrucción y Capacitación Deportiva Náutica

Club Naval de Deportes Náuticos — CHILE

Artículo publicado para fines de instrucción en clubdeportesnauticos.cl

Abril 2026

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